Algo queda

Algo Queda

Hay cosas que su muerte no se pudo llevar. No se fueron con su cuerpo los momentos hermosos que nos regaló. Ese amor-miedo a su profesión cuando abrazaba sus pacienticos; la foto plena de felicidad con que nos sorprendía; la idea siempre presente de querer robarse esos niños. Pensaba yo que tendría muchos hijos para su amor. No partieron tampoco los recuerdos de su lucha continua contra la obesidad y sus enfermedades de base; sus miedos, sus gustos por la historia, el cine, su avidez por la lectura.

Espero que el olvido no borre esas largas y amenas conversaciones inteligentes; su gusto por debatir conmigo sobre política, casi siempre en la orilla contraria. Su amor por los perros y gatos que la acompañaban en la habitación y que alguna vez llamamos la terapia “pulguini” porque la llenaban de paz y felicidad. No se llevó el ejemplo ni la inspiración que generó en sus hermanitas, ni su “Moningol”, ni a “Jhony”.

Nos quedan miles de hermosas imágenes que con el tiempo aprenderemos a ver sin dolor.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *